La explicación tras los vídeos de cabras que caen al suelo 'desmayadas' tras asustarse

1 year ago 54

Quizás hayas visto algún vídeo viral de una o varias cabras que, al llevarse un buen susto, se desploman repentinamente, se ‘desmayan’. Si no, te dejamos por aquí un vídeo recopilatorio de diferentes casos, para que sepas a lo que nos referimos.

Si te fijas, las personas que aparecen en las imágenes hablan inglés y, si tienes buen oído, incluso puede que aprecies cierto acento estadounidense, y no es casualidad. La razón es que los animales que vemos caer al suelo paralizados tras un sobresalto o un susto son una variedad concreta de cabras estadounidense con una enfermedad congénita que les provoca rigidez muscular al intentar moverse.

La rigidez de estas cabras al ser sorprendidas se puede rastrear, al menos, hasta el estado de Tennessee (Estados Unidos) de comienzos del siglo XX. De ahí que la variedad se conozca como cabra desmayada de Tennessee, según indica en su web el Museo de Historia Natural de Londres (Reino Unido). Otros nombres por los que se las conoce son cabras miotónicas, de piernas rígidas, nerviosas o con patas de palo.

El adjetivo ‘miotónicas’ se debe a que presentan miotonía congénita, es decir, sufren de una relajación muscular lenta. Se trata de una condición hereditaria a causa de una mutación genética (concretamente del gen CLCN1).

Para huir de una posible amenaza, los animales se mueven, es decir, contraen y relajan los músculos voluntariamente. ¿Qué ocurre en el caso de este tipo de cabra? Que la relajación se retrasa, lo que deja los músculos rígidos e impide al animal moverse. Para poder moverse de nuevo, los músculos necesitan contraerse y relajarse de manera adecuada. Sin embargo, al no ‘funcionar’ correctamente este mecanismo, el animal no es capaz de desplazarse y puede caer desplomado al suelo.

La repentina rigidez de los músculos cuando el animal intenta huir hace que, a veces, se caiga. Por eso nos da la impresión de que se han desmayado del susto. Eso sí, la situación dura sólo entre 5 y 20 segundos y no hay daño duradero por la caída, salvo que sea desde una altura elevada, aclara el Museo de Historia Natural de Londres.

Esta patología también puede ocurrir en personas y se conoce como enfermedad de Thomsen. Sucede cuando la mutación se transmite de forma dominante, es decir, cuando es suficiente con que uno de los progenitores tenga la mutación para que ocurra este desajuste muscular. Si se da por una mutación autosómica recesiva, en la que sería necesario que los genes aportados por ambos progenitores tuviesen tal mutación para que se manifestase la miotonía, se conoce como enfermedad de Becker, que es más frecuente.

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